Noelia Clavel

Noelia es una joven artista centrada actualmente en la fotografía. Tras graduarse en Bellas Artes, comenzó un Máster de Fotografía y gestión de proyectos en la EFTI, donde le concedieron el Premio Al Betrayal por su proyecto Atrás Hay Truenos. Sus intereses se mueven entorno a la juventud, sus vínculos y la relación que mantienen entre ellos y el espacio. Con una base social y política, desarrolla toda una narrativa visual que nace de lo artesanal. Ha participado en exposiciones colectivas como O ES REALIDAD, ES FICCIÓN, ES REALIDAD, comisariada por María Santoyo, o Y LA VIDA IMITA AL ARTE, expuesta en la Galería Factoría del Arte.

"Siento que hay una especie de fuera de lugar, un limbo, una mitad que detiene la acción que estoy viendo a través de la mirilla."

¿Cómo empezaste en la fotografía?

Mi encuentro con la fotografía fue un poco inesperado. Sabía que era una persona muy plástica, me gusta hacer cosas con las manos y es mi medio más natural y el que me permite crecer. Antes de empezar Bellas Artes, la fotografía en si no me había interesado, hacer fotos, porque lo que conocía eran los medios digitales y no me suponían nada. Una de las primeras asignaturas que tuve fue Fotografía y Laboratorio y, de una manera bastante natural, se transformó en el sitio donde me encontraba más a gusto, y cuando me quise dar cuenta, lo asimilé como una forma más de hacer.

¿Qué te parece más interesante de la fotografía

Lo que me gusta más y hace que sea mi forma principal de hacedora, es el enorme campo creador que tienes a tu alcance. El hecho de poder elegir qué herramienta quieres usar para según qué quieras hacer, es una de las cosas más interesantes que tiene. No estás aferrada solo a un aparato si no que tienes total libertad para elegir el que mejor te venga. Un poco esa idea de la cámara como escritura. También creo que es la disciplina que ahora mismo te permite mezclarla con todas las demás que tu quieras. Aunque están los puretas y academicistas de la fotografía, creo que eso ha cambiado y la fotografía ya no es solo una imagen bien tirada y bien impresa sino que está en plena ebullición y mezcla constantemente. No tiene límites.

¿Cómo definirías tus fotografías?

Creo que mis imágenes se sitúan en un limbo. No se sabe muy bien en qué tiempo han ocurrido, ni si ha habido una acción previa o la va a haber después. Juego un poco con esa levedad. Imágenes que se dejan entrever por un velo, una fotografía de grietas/uniones a veces físicas, pero a veces también emocionales. Mirando desde una especie de backstage muestro el medio entre lo oculto y lo no oculto. Siento que hay una especie de fuera de lugar, un limbo, una mitad que detiene la acción que estoy viendo a través de la mirilla. Un corte que puede parecer un fragmento congelado que genera tensión e incomodidad porque no se sabe qué, dónde ni cuándo está pasando.

Ambigüedad y deconstrucción de la imagen. Hay siempre en mis imágenes una sutilidad muy potente que parecen frágiles como con una fisura a través de cuerpos ausentes pero que generan una relación con el espacio en el que se encuentran. Me gusta mostrar poco en ellas pero sugerir mucho y encontrar ahí la fuerza. También a través de lo matérico, del collage, de la intervención y de la superposición. Se nota que lo químico y el material están ahí. Estas características hacen que mis fotografías den cierta sensación de nostalgia, la nostalgia de lo que no ha ocurrido o de lo que no a va a ocurrir. Al principio cuando fui consciente de la sensación que generaban, no me sentía cómoda con ello, pero es algo con lo que me estoy reconciliando porque creo que es otra manera de ver el tiempo, de vivirlo.

"Soy consciente de que mis referencias se notan en mis imágenes pero, lejos de aterrarme, me gusta y me siento orgullosa de que pueda apreciarse toda la familia artística que me influye."

¿Trabajas otras disciplinas artísticas?

Ahora mismo no, pero sí que he trabajado otras disciplinas como el grabado, el dibujo, la pintura, la escultura o el video. Básicamente por mis estudios, pero creo que es un conjunto de cosas que se notan en mi forma de hacer y de tratar la imagen. Para mi la fotografía es más bien un objeto, un objeto que se puede compartir de diferentes maneras (físicas u online) pero no se queda solamente en una captura de una realidad subjetiva de alguien. Va más allá, y esta forma de pensar y hacer viene de haber tocado otras disciplinas. También se nota en el hecho de que le de esa importancia al papel, al químico, al color y a como escribo o pinto sobre mis fotos, creando nuevas imágenes finales. La importancia de los procesos. Para mi todo eso es coger un poco de cada disciplina que he trabajado o tocado de alguna manera y unirla en mi propia forma, simplemente, enriquecerla de manera natural. De todas las que he trabajado, ahora mismo siento el impulso de volver a la serigrafía, a la pintura y al video. Son medios en los que me siento muy cómoda, en ello estoy y creo que será el siguiente salto que daré. Meterme en el taller de serigrafía a hacer posters, dar el salto a formatos más grandes en los que mezclar procesos químicos y pictóricos o volver a investigar la imagen en movimiento.

¿Cuáles son tus referentes?

Francesca Woodman; siempre digo que es mi madre en lo artístico. Su obra siempre me acompaña y es de mis pilares, sus cuerpos extraños, sus escritos, unir su cuerpo al espacio, me parece increíble y creo que es visible el hecho de que sea uno de mis pilares. A partir de aquí empecé a investigar el Arte Povera, donde hablaban de la importancia del espacio como cuerpo, los materiales pobres y ruina, junto a ella Gordon Mattaclark también es uno de mis mayores referentes.

Fotógrafos como Nan Goldin, Wolfgang Tillmans o Collier Schoor han marcado esa parte de fotografiar lo que tengo cerca. El uso de la luz y de los colores que hago se nota que vienen de ellos como referentes. Elevar y hacer de lo cercano que parezca una película.

Y hablando de películas, el cine también me marca mucho, sobre todo el cine de la Nouvelle Vague y de directores asiáticos como Wong Kar-wai, tanto en la estética como en los temas. Pero bebo mucho también de todas las imágenes de calle o proyectos que generan gente como yo, gente joven que se dedica al Street photography, la música y la moda. Creo que lo bueno está en que todo lo que veas te aporte, al final creas tu propio imaginario que hace que tengas más recursos a la hora de buscar tu forma de expresarte, de plasmar tus ideas y encontrar a gente que tal vez lo hace de una forma parecida a la tuya y con los que conectas. Soy consciente de que mis referencias se notan en mis imágenes, pero lejos de aterrarme, me gusta y me siento orgullosa de que pueda apreciarse toda la familia artística que me influye.

¿Cómo te enfrentas a tus proyectos? ¿Sueles empezarlos a partir de fotografías tomadas previamente y le otorgas un sentido único, o primero piensas la idea y fotografías a partir de ella?

Pues la verdad que un poco como vaya saliendo, también según como me encuentro yo en ese momento. Casi siempre llevo una cámara compacta conmigo para ir tirando fotos y no enfriarme demasiado, ir fotografiando cosas que me llaman la atención o que relaciono con alguna pequeña idea que he tenido, como si fuera un cuaderno de bocetos. Otras veces voy más en su búsqueda y raíz de algún pensamiento que me vaya rondando la cabeza. Relacionado con algo que me haya pasado, algo que haya visto o leído, empiezo a investigar, buscar nuevos conceptos y referentes que hayan hablado de eso anteriormente y me ayuden a encaminarlo. Pero casi siempre viene de cosas que me han pasado y las desarrollo para darles un sentido más amplio y popular, para salir de esa primera idea más biográfica.

"La fotografía tiene que estar a la mano de todos, la podemos consumir y compartir. Es un objeto no solo para unos pocos."

¿Podrías hablarnos de tu proyecto Atrás Hay Truenos?

Atrás Hay Truenos es el proyecto que he generado en el master, mi presentación al mundo. Es un fotolibro en el que muestro el detrás de escenas, ese backstage de una generación de jóvenes que inicia un viaje por la ciudad, las relaciones y el miedo al futuro, creando nuevos vínculos entre nosotros y el propio espacio. El hilo conductor de todo el proyecto es el sentimiento de desarraigo que esta situación genera, buscando nuevos sitios y formas de relaciones a las que aferrarnos. Miramos atrás, al pasado, buscando un espejo en el que reflejarnos ante una nueva necesidad de fe que surge en los momento de más incertidumbre, pero sin dejar de ser conscientes de nuestros tiempos. Viviendo en una nostalgia a tiempo real a través de un territorio periférico y efímero a su vez, muestra de un cierto nomadismo físico y emocional. Es una respuesta en forma de revolución silente, una pausa que contiene un estallido. Todas estas ideas, conceptos y sentimientos, no solo los muestro a través de las fotografías que tiro con la cámara, sino que lo desarrollo usando el material y lo químico apostando por la idea de imagen pobre. Una imagen que se puede compartir, que puede ser hecha y compartida por una gran cantidad de gente, lejos del consumo de la imagen ideal perfectamente impresa en un papel de alta calidad y con muchas dimensiones. La fotografía tiene que estar a la mano de todos, todos la podemos consumir y compartir. Es un objeto no solo para unos pocos. Por eso la importancia de darles esa dimensión matérica, algo que puede compartirse y que está al alcance de todos con materiales sencillos y conocidos, creando imágenes finales (fotografía + intervención) subversivas.

No solo las fotografías tienen que ir al hilo del tema, también la forma y el formato. Al final lo que quiero es elevar esa idea de libertad que se da en otras publicaciones como el fanzine, o al crear piezas sueltas sin una dirección fija; darle cabida en un fotolibro. Al final es un libro sobre mis amigas y mis amoríos, aunque no lo parezca, porque me situo como narradora desde un punto general para que cada cual pueda sentirse identificado con esta historia como quiera.

¿Cómo surge la idea del proyecto?

Llevaba un tiempo empezando a ser consciente de la deriva que estábamos empezando a tener como generación, el desasosiego que sentíamos pero que, a pesar de ser hiperconscientes de ese sentimiento y de la situación económica-social en la que nos encontrábamos, le plantamos la mejor cara posible construyendo nuestra vida. Pero el día que una de mis mejores amigas de la universidad se marchó por trabajo fuera de Madrid y supuso un quiebro estar viviendo el paso del tiempo, las relaciones a distancia, la separación, fue el motivo que me di para hablar de ello. Después de esto, más gente de mi alrededor se tuvo que marchar por el mismo motivo y fui ahí dónde surgió. Quería mostrar todo lo que vivimos sin que nadie se de cuenta y que al fin y al cabo son el tipo de cosas que hacen que un lugar se mueva, el ir y venir de la juventud. Las cosas que hacemos o dejamos de hacer, el re visitar sitios de siempre a los que nosotros también nos aferramos, reivindicarnos. Reivindicar nuestra posición. El nomadismo del que hablo creo que ha generado un nuevo orgullo por la raíz, por el pueblo o el barrio del que procedemos, y en nuestra generación, se nota. También de aquí viene Noelia Clavel, mi verdadero apellido no es ese, pero después de todo este viaje desde Bellas Artes hasta Atrás Hay Truenos, todo el crecimiento que ha supuesto para mí, también ha hecho que luche por mis raíces, por mi barrio y lo castizo.

Elegí Clavel porque es la imagen que mejor representa todo esto.

¿Son fotografías espontáneas o tienen una dirección detrás?

Son fotografías espontáneas, aunque algunas las intento dirigir en el momento que están ocurriendo. Normalmente trabajo con lo que ocurre a mi alrededor, hay situaciones que se dan y otras que provoco, pero siempre desde la espontaneidad de la situación, aunque sea un poco planeada. Si que es cierto que algunas de las fotografías son imágenes que han surgido antes en mi cabeza y después intento recrear en la realidad, también dentro de esos momentos que surgen o me encuentro. El encuentro puede producirse con gente o con lugares en los que en ese mismo momento me imagino una escena y controlo las cosas o personas que van a aparecer en ella. Están también en esa fisura, en el medio de una situación medianamente controlada. Es un poco conocer los lugares que tienes que visitar para que esto se produzca, pero trabajo cómodamente de ambas maneras, por eso las mezcl

¿Qué papel juega el diseño y la intervención manual de tus fotografías en las mismas?

Pues están al mismo nivel de importancia que las fotografías que saco únicamente con la cámara. Son imágenes finales. La parte de diseño es la herencia que me viene de haber estudiado anteriormente diseño, aunque fueron estudios que no completé, pero ahí queda y ahí se ve. La forma tiene que tener la misma importancia porque es el mismo canal de expresión, ya no solo porque si está mal planteada cambia todo el discurso, sino porque forma parte del mismo. Muchas veces lo veo vacío si no voy añadiendo capas y jugando con la intervención manual pasándolas a un formato físico y que traspasen la pantalla. Esto es lo que más me interesa. Es importante esta parte más terrenal de creadora / hacedora con la que están relacionados estos procesos, dejar de lado la idea de artista que está en las nubes y que todo viene por su creatividad. Hay que hacer con las manos.

Últimamente me he dado cuenta de que es una forma de hacer en la que muchxs nos sentimos cómodxs, supongo que es también por volver a lo físico, a poseer y tener algo entre tus manos, algo que estás manejando y que es tuyo, que vas trabajando poco a poco en tu mesa con lo que tengas. Me da la sensación de que es un nuevo tipo de imagen, esa imagen subversiva. Aunque lo mismo está pasando en las imágenes puramente digitales y que vienen del arte web o de los 2000.

"Creo que somos los que estamos sufriendo las consecuencias de lo mucho que falla el sistema capitalista en el que vivimos, pero formamos parte de él inevitablemente y es muy difícil salir, aunque creo que muchos hacemos lo posible por ello."

¿Cómo ves el panorama fotográfico en España?

Creo que de alguna manera ahora mismo hay dos bandos, y uno no deja avanzar al otro. Por un lado, el que estaba antes, siendo una fotografía más purista y perfeccionista como si de una academia se tratara, quedando siempre relacionada con instituciones importantes dentro del mundo de la fotografía y que solo quiere mirar para ese lado.

Por otra parte, está el bando de las nuevas generaciones que hacen un híbrido de muchas otras disciplinas, incluso haciendo que no exista la diferencia entre la llamada fotografía de autor y una fotografía más comercial como puede ser la de moda. Ni que decir tiene que también simboliza el choque entre un mundo de hombres cisheterosexuales, blancos y de cierta edad que les otorga poder contra las nuevas generaciones en las que se incluyen todo tipo de identidades y que buscamos también nuestro lugar en ese sitio que, en ocasiones, puede ser tan elitista: la fotografía. Es ahí donde creo que nos encontramos muchos, en un mundo de la imagen donde todo confluye y en el que intentamos compartir lo que cada uno hace para seguir creando.

Esta situación creo que está haciendo que la entidad fotográfica esté empezando a ser cuestionada, es la única disciplina en la que tienes que pagar por unos visionados cantidades bastante altas o para que te vean en algún sitio importante, donde sólo acceden unos pocos y en los que tienen una visión de la fotografía bastante rancia. Creo que estamos en proceso de que algunas de estas cosas cambien o puede que no y siga habiendo esa diferencia.

¿Consideras que España tiene cierta desventaja dentro del ámbito fotográfico respecto a otros países?

Creo que sí, pero está muy relacionado con lo otro. Considero que es porque los que están a la cabeza de la fotografía aquí, no tanto fotógrafos como algunas entidades, se están quedando muy atrás y no se interesan por las cosas nuevas que están ocurriendo, siempre se resaltan los mismos temas y la misma forma de fotografiar.

¿A qué problemas se enfrenta la juventud actual que no se enfrentaron las generaciones pasadas? ¿A qué problemas se tendrán que enfrentar las generaciones futuras que no se ha tenido que enfrentar la actual?

Creo que somos los que estamos sufriendo las consecuencias de lo mucho que falla el sistema capitalista en el que vivimos, pero formamos parte de él inevitablemente y es muy difícil salir, aunque creo que muchos hacemos lo posible por ello. Somos el resultado de crisis económicas y sociales que llegan muy seguido. Se nota en la fatiga que tenemos y que no sentimos que nadie nos asegure aspectos básicos de una vida plena como un trabajo y vivienda dignos, buena salud mental o crear una familia. Aunque sea una realidad, tampoco quiero sonar pesimista ni nada de eso porque nos lo tomamos con el mejor humor posible y sin parar nuestras vidas, mirando hacia delante.

No sé muy bien a qué problemas se tendrán que enfrentar las que vienen por detrás de nosotros, pero tampoco es algo en lo que quiera pensar porque eso sí que sería un tanto desesperante. Según vayan ocurriendo las cosas, así irá cambiando el pensamiento para enfrentarse a los problemas que vayan surgiendo, como ha pasado siempre. La juventud es algo muy del momento, aunque nosotros tendemos a poner nuestra mente en el futuro, no hay que anticiparse tanto.

¿Estás trabajando en algún proyecto nuevo? ¿Qué planes de futuro tienes?

Pues ahora mismo sigo trabajando con Atrás Hay Truenos, más en toda esta parte de sentir que ya está cerrado y empezar a presentar la maqueta a becas y concursos para poder publicarlo.

Sigo tirando fotos, llevando la cámara compacta encima, porque nunca sabes lo que puedes encontrar, y buscando nuevos temas de los que poder y querer hablar. Es un tiempo de cambio tras haber terminado el máster en el que quiero experimentar. Ese sería lo que está pasando en el camino más de autora pero, por otra lado, también estoy trabajando en mi web y portfolio porque otra de las cosas que me interesa es trabajar en moda o música, donde ya he realizado algún trabajo. A lo mejor crear un estudio artístico o entrar en alguno en el que ambos caminos confluyan y no haya una diferencia entre mis proyectos autoriales y otro tipo de trabajos de imagen que me interesen por igual. Mi idea es poder dedicarme a esto, ya sea como fotógrafa o en algún otro tipo de puesto creativo y seguir con mis proyectos de autora y hablar de lo que me interesa.

¿Podremos verte en alguna exposición/publicación próximamente?

Pues de momento creo que no. Estoy preparándome para poder solicitar becas o hablar con alguna revista que le interese publicar mi trabajo, pero estoy más en eso, los momentos anteriores a salir a la luz.

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