Abel García

Abel es un joven artista plástico interesado en el dibujo y la pintura. Ha realizado numerosas exposiciones, como Inaniel, junto a Pepe Domínguez, y participado en mesas redondas con artistas de la talla Luis Gordillo. Con un universo personal, representa momentos cotidianos donde jóvenes adolescentes interactúan con su entorno, con su mundo interior y entre ellos, en una continua búsqueda de identidad propia. Hablamos con Abel para conocer mejor sus inquietudes artísticas.

"Un cuadro es una lucha que puede acabar en amor o en odio."

¿Cómo empezaste en la pintura?

Sevilla es una ciudad con mucha tradición en la pintura y, realmente, influyó en mí. Entré en Bellas Artes muy perdido y con una idea muy utópica e idealizada de lo que era la carrera. Vi que la pintura ofrecía la posibilidad de crear una imagen de la nada y que, además, existen diferentes formas de verla y pensarla. También creo que fue por cuestión de recursos y espacio. Cuando se estudia en la facultad, como estudiante, no sueles disponer de un estudio propio donde poder desarrollar tu obra y, al final, trabajas la mayoría del tiempo en tu casa. Acabas teniendo un espacio muy limitado, por lo que acabas cogiendo papel y lápiz o un pequeño lienzo con témperas.

¿Cómo describirías tu obra?

Me gusta pensar que son evocadoras. Muchas veces el tema no está claro al principio o aparece mientras trabajo. Últimamente empiezo cosas que no sé muy bien cómo continuar, y, muchas veces, hace falta vivir experiencias para que eso coja cuerpo y cuente algo. Suelo tratar una etapa de la vida muy importante: la adolescencia. Considero que es un momento de desarrollo donde buscamos una identidad propia. Además, creo que es un tema que no se ha tratado mucho a lo largo de la historia y, personalmente, me parece interesantísima.

¿De dónde sacas nuevas ideas?

De todo. Pintar es un estado mental y, estés donde estés, estás pintando. Esto no solo le ocurre al artista plástico, sino a cualquier persona que se dedique a lo creativo. Siempre pienso más allá del lugar en el que estoy y analizo cada detalle del entorno. También, algo que hago a menudo, es meterme en Wallapop y mirar armarios. Encuentro algunos que me quitan el sueño y me despiertan ideas estéticas, ya sea por la forma, los elementos que aparecen o la combinación de colores. Tengo un archivo donde guardo fotogramas de películas, fotos que encuentro o cualquier cosa que me llama la atención y que luego tomo como referencia.

¿Hay alguna obra propia con la que te identifiques más?

Realmente no, pero hay obras a las que le tengo más apego por toda esa lucha que he tenido que lidiar para conseguir terminarla, y hay algunas que casi he acabado odiando. Un cuadro es una lucha que puede acabar en amor o en odio.

"No creo que un artista tenga que hacer obra accesible. Sería cómo rebajar tu opinión; es casi una autocensura."

En tus cuadros suelen aparecer jóvenes sin rostro que interactúan con en espacios y con elementos cotidianos. ¿Tienen estos componentes una simbología concreta?

No uso una simbología renacentista donde cada elemento posee un significado concreto, pero sí busco que esos objetos cuenten cosas y vayan más allá de la propia imagen. El tema y los elementos aparecen porque siempre soy yo y se repiten inconscientemente. Mi obra anterior era una iniciación a lo que estoy haciendo ahora. Me interesa toda esa psicología en torno al yo, a las luchas internas, lo que se espera de ti y lo que tu quieres hacer.

¿Tus obras son introspectivas?

Muchas de ellas son pura ficción. Obviamente hay experiencia propia, aunque sea una fantasía o el delirio de un recuerdo. Trato realidades emocionales que son abstractas y, aunque se exteriorizan en una ficción de forma poética, no dejan de ser verdad. No planteo momentos concretos de una realidad ficcionada de forma fidedigna, sino que trabajo las sensaciones que esa acción puede generar y creo un nuevo escenario partiendo de ese sentimiento.

¿Buscas que sean accesibles?

Intento que cuenten cosas universales, pero no creo que un artista tenga que hacer obra accesible. Sería cómo rebajar tu opinión, es casi una autocensura. Es cierto que intento que cualquier persona que lo vea pueda pensar cosas o intuir ciertos sentimientos con los que se sienta identificado, pero no por ello pienso que sea una obra accesible.

En tus cuadros se pueden ver múltiples referencias a la música. ¿Qué relación mantienes con ella?

Volviendo un poco a la pregunta anterior, de una forma u otra, la biografía acaba estando presente en mi obra. Me encantan las guitarras y, hace tiempo, fui guitarrista de un grupo. Es una parte importante para mí y significó mucho porque encontré muchas cosas, tanto fuera como dentro de mí mismo. Todas esas vivencias nutren la obra y aparecen de forma intuitiva sin buscarlo. No me planteo pintar una guitarra pero, a veces, sale sola. En una mancha cualquiera, supongo que por las propias conexiones de mi cerebro, acabo viendo una guitarra y la pinto dejándome llevar por mi propia intuición y experiencia.

Sigues una combinación de colores muy definida. ¿En qué te basas para la elección de la gama cromática?

Mis trabajos anteriores eran más coloridos porque me interesaba dar un punto más formal. Siempre me han llamado la atención los colores feos y las combinaciones raras. Estas mezclas de colores extrañas las veo en la decoración de los pisos, por ejemplo, donde hay objetos que no combinan entre sí y que crean una ruptura del entorno que me gusta. Puede que sea por una idealización de lo no bonito, o lo feo.

¿Planteas una narrativa interna entre tus cuadros?

Me interesa la idea de unidad, no de forma directa donde los cuadros cuenten algo entre sí, pero sí que al colocarlos juntos creen un microuniverso compartido y formen parte de un escenario común.

"La literatura te permite crear una imagen mental diferente a la que puede generar otra persona. Ese aspecto mental que ofrece me interesa. Te arranca imágenes que tienes y que ni siquiera sabías."

Al plantear una pieza, ¿piensas en el formato exposición y distribución?

Sí, sobre todo, pienso en la visión como conjunto. En ocasiones, la elección del formato se rige en vistas a una exposición. Los cuadros grandes tienen obligatoriamente una narrativa que exige detenerse delante de ellos y pararse a pensar. Un cuadro pequeño también puede tenerla, pero de cara a una exposición, es interesante mostrar formatos grandes donde el espectador pueda recrearse.

¿Tomas referencias de otros artistas?

Me interesa la pintura figurativa, pero también miro pintura abstracta, por ejemplo. Es interesante fijarse en otras disciplinas para edificar lo que estás haciendo. Con la obra que estoy trabajando ahora, que mucho más narrativa, estoy indagando en la literatura y el cine. A veces, un director, una película o un libro te ayuda conceptualmente mucho más que un pintor que trabaja los mismos temas que tú. La literatura te permite crear una imagen mental diferente a la que puede generar otra persona. Te arranca imágenes que tienes y que ni siquiera sabías. Por otro lado, creo que hay gente que tiene miedo a mirar obras de otros artistas por evitar contagiarse o, simplemente, por ego. Para nada pienso así, creo que si están ahí es para que se aprenda de ellos. Te va a ayudar a entender muchas más cosas y, posiblemente, te acabes comprendiendo mejor a ti mismo. El arte, principalmente, te da respuestas.

¿Te da miedo que tu obra se dispare económicamente?

Sí, porque al final pierdes un poco el control sobre ella y sobre lo que estás haciendo. No lo he experimentado, pero sé que el mercado es muy perverso. Tu obra se puede disparar a números altísimos y no ver ni la mitad de esas cifras. No participas porque eres el último mono. Es un poco lo que ocurre en el campo con los agricultores.

"Pienso que España es un país donde hay muchísimos artistas de primera talla, pero no se apuesta por una infraestructura y un sistema cultural que de la importancia que merecen."

¿Se puede hablar en 2021 de movimientos artísticos?

Hoy en día, hablar de movimientos artístico es algo que está totalmente obsoleto. No pienso que vayas a inventar nada, simplemente juegas con elementos creados que te permiten generar nuevas formas y presentarlos de diferentes formas. Al final, los temas que se tratan son los mismos que se podían plantear antes, solo que ahora lo hacemos desde la supuesta complejidad con la que vivimos. Es cierto que, aunque no se pueda hablar de movimientos artísticos, sí que existen nuevos discursos que de alguna forma se amparan en ellos.

¿Andalucía mantiene una mirada academicista en el arte?

No creo que haya una mirada academicista como tal, pero sí que hay un arraigo por lo figurativo. Quizás sea también por el peso de Velazquez, Murillo o Zurbarán, aunque sea extremeño. Aun así, pienso que mantener eso como una seña de identidad y apostar por esa figuración, intentando crear una obra desbancada de las corrientes actuales, es mucho más interesante ya que estás apostando por algo diferente. Además de ese vínculo que mantiene con la figuración, puede parecer que el arte andaluz es academicista y clásico por la relación que mantiene con el arte sacro pero, realmente, está en otro circuito completamente diferente.

¿Crees que hay apoyo hacia la cultura por parte de las instituciones?

Un poco, pero es bastante mejorable. Me parece que hay que valorar a la gente que, pase lo que pase, se implica y apoya de verdad. Tanto a nivel autonómico como nacional, se hace poco reclamo de la cultura. Creo que España es un país donde hay muchísimos artistas de primera talla, pero no se apuesta por una infraestructura y un sistema cultural que brinde la importancia que merecen.

¿Podremos verte en alguna exposición próximamente?

Dentro de poco expondré junto a Pepe Domínguez en Factoría del Arte, en Madrid, comisariada por Guillermo Martín Bermejo. Tengo muchas ganas porque es un espacio independiente que tiene perspectiva de género con las obras que lleva y se compromete con el contenido que ofrece. Además, siempre es emocionante exponer fuera de tu ciudad.

¿Qué planes de futuro tienes?

Durante estos últimos meses,he estado trabajando mucho y centrándome en mi obra. Pretendo hacer una exposición individual, todavía no sé cómo ni con quién, pero espero que pueda ser pronto.

Instagram - @abelgrc_
by Cutre Magazine